Detalle de fachada del antiguo Hotel Oltra, actual Meliá
Plaza, situado en la Plaza del Ayuntamiento 4. Este edificio fue proyectado en
1927 por encargo de su promotor D. Vicente Oltra a Javier Goerlich, quien
redactó su proyecto en colaboración con Cayetano Borso Di Carminatti,
conjugando lenguaje neobarroco con detalles déco, al igual que los edificios
que coetáneamente se construyeron en la Gran Vía madrileña. Sus obras
finalizaron en 1929. Fotografía recientemente tomada por Tono Giménez.
Este edificio
proyectado en lenguaje historicista / neobarroco en 1927 por Javier Goerlich en
colaboración con Francisco Almenar para su promotor Antonio Badías Aznar, está
situado en la confluencia del Passeig de Ruzafa con la Plaza del Ayuntamiento y
la calle Ribera. Sus obras concluyeron en 1929 y es conocido popularmente como “Edificio
Balanzá”, habida cuenta de aquel célebre y centenario establecimiento de
hostelería, que cerró definitivamente sus puertas al comienzo del presente
siglo XXI. Acompañamos diversas fotografías del archivo de Fundación Goerlich relativas
a su construcción junto con otras de la vida de este icónico edificio, así como
dibujo-perspectiva realizado por Goerlich, con otra de su torre de coronación y
marquesina tomadas recientemente por Tono Giménez.
Aunque inicialmente proyectado al comienzo de los años 30 en
lenguaje racionalista, era intención de la entidad construir este edificio con
enorme profusión decorativa al objeto de transmitir a través del mismo una
imagen de solvencia, seguridad y riqueza. En este edificio proyectado por
Javier Goerlich, colaboraron también los arquitectos Francisco Almenar, Antonio
Gómez Davó y Vicente Traver. Acompañamos
las imágenes del tránsito de la composición de fachadas, desde el racionalismo
hasta el neobarroco valenciano.
Este edificio, conocido también como el edificio Barrachina,
fue proyectado por Javier Goerlich en colaboración con Cayetano Borso di
Carminatti en 1928, finalizando su construcción en 1930. Está ubicado en la
Plaza del Ayuntamiento nº 2 esquina con la calle de la Sangre, sobre uno de los
solares resultantes de la ampliación y nuevas alineaciones de la antigua Bajada
de San Francisco. Recibe el nombre de Barrachina por haber estado ubicado en
sus bajos aquel célebre comercio, también decorado por Goerlich, de confitería, charcutería, bebidas y sin
lugar a dudas los mejores bocadillos de la Valencia del momento.
Este edificio es uno de los iconos arquitectónicos de Valencia, está situado en la calle Pintor Sorolla 2 y 4 en su encuentro con la calle Don Juan de Austria. Es el referente de la denominada arquitectura neobarroca en la ciudad. Inicialmente proyectado en lenguaje racionalista, por voluntad de la entidad, sufrió diferentes modificaciones en su proyecto para darle su actual configuración con el fin de transmitir solvencia, seguridad, confianza y riqueza. Fue proyectado en 1935 por el arquitecto Javier Goerlich, en colaboración con Francisco Almenar, Vicente Traver y Antonio Gómez Davó. El edificio fue inaugurado en 1942.